Panorámica de Rayón, S.L.P.

RAYÓN, SAN LUIS POTOSÍ, MÉXICO

Sitio Web del Cronista Municipal

  

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

 

     

 

 

 

 
 

"La campana perdida".

Gente del municipio cuenta, que en la antigua misión de San Felipe de Jesús Gamotes había una enorme campana de oro y muchos objetos religiosos, los cuales empezaron a trasladarlos a la parroquia de la Villa de Nuevo Gamotes (ahora conocido como Rayón). Unos indígenas eran quienes llevaban esta tarea tan difícil y con responsabilidad porque no se podía perder nada, ellos salían desde muy temprano por el camino real el cual cruza parajes serranos y de pronto un día les cayo la tarde y pararon para descansar y después volver con su rumbo por la mañana.
Pero al amanecer los indígenas se percataron que no estaba la campana de oro y lo sorprendente fue que los burros en los que viajaban estaban en sus mismo lugar al igual que las demás pertenencias, uno de los indígenas fue hasta el pueblo para avisar a los misioneros y a los policías, al llegar las autoridades realizaron sus investigaciones y llegaron a la conclusión de que ninguna persona pudo habérsela llevado tan rápidamente sin dejar ni la mínima pista, ya que la campana no era muy frágil, al contrario era demasiada pesada y aun así con yunta no hubieran avanzado tan lejos.
Dice la gente que a ciertas horas de la noche se escucha el sonido de una campana en el lugar en el que desapareció.
Algunos han llegado hasta el punto en donde desapareció ya que los Xi´iuy o Pames, habitantes de esas zonas, dejaron una señal en un árbol de huizache, en un lugar que se llama La Quemada , han asistido infinidad de personas a este sitio pero su búsqueda ha sido en vano, aun así las mismas personas confirman que a tales horas de la noche se escucha el sonar de la campana, también dicen que los mismos  Pames pudieron haberla enterrado, ya que para ellos esa campana era sagrada y su temor era que se les fuera a derrumbar su templo.
FRENTE JUVENIL RAYON

 

Se cuenta que una noche de tormenta, una familia proveniente de Cd. Valles, entró a Rayón, en busca de leche para su pequeña hija, ya que no paraba de llorar y aún faltaba para llegar a Rioverde, donde vivían, al llegar a la curva, viniendo de regreso del pueblo, dieron exactamente las doce de la noche y casi para llegar a la curva, estaba una mujer con un bebé entre sus brazos, pidiendo un raid, el señor paró el automóvil y ella les dijo que su niña estaba enferma y quería llevarla al Hospital de Rioverde, él le contestó que subiera ya que ellos iban hacia allá, subiéndose rápidamente atrás, donde no iba nadie. El señor inició a conducir el carro, pero casi en la curva él voltea a decirle algo a la señora, puesto que la niña había dejado de llorar y su espanto fue mayúsculo, ella había desaparecido, ocasionando con ello que el carro se fuera al precipicio, dando varias volteretas. Sin saber como ellos salieron sin heridas graves del carro, la esposa protegió con su cuerpo a su bebé, rompiéndose unas costillas. Con el estruendo del accidente, una familia que vivía precisamente en el cerro de la curva, los ayudó a subir a la carretera. Al contarle del por qué del accidente, un anciano que escuchaba, le dijo que era el espíritu de una mujer que habían atropellado precisamente en la curva con su hija en brazos, la cual aparece después de media noche a los automovilistas, y aquel que no se para, de repente le aparece a un lado del chofer. Por lo que muchos no pasan entre las doce de la noche y una de la mañana por temor de encontrarse con el espíritu de la mujer.
María Elena Montoya López

 

Cuando es semana santa , mucha gente logra escuchar las cadenas que se arrastran por las calles principales.
Dulce Rico

 

Por donde vivía mi abuelita Cruz, siempre ella contaba que una mujer salía a un lado de su casa y se perdía por unas manzanas cerca del panteón, lo curioso era que ella sabía quien era esa alma penando, era una señora que vivía cerca de su casa, ella murió sin cumplir una manda y por eso ella sigue penando, su promesa era un cristo muy grande que mando hacer para el papa y que se lo iba a llevar a Roma. Murió sin cumplir su promesa, mucha gente del barrio 4 la conocen y han logrado ver.
Dulce Rico

 

Al platicar con algunas personas que se atendieron en el antiguo Centro de Salud de Rayón en la calle Zarco, cuentan de una señora que se internó para dar a luz, mientras dormía sola junto con su niño recién nacido, pues sus familiares salieron sin avisarle,  despertó al sentir que la cama temblaba y que poco a poco era más intenso este movimiento, pensó que la persona que la acompañaba estaba sujetando de la cama y realizaba esos movimientos para arrullar al niño, sin embargo al abrir los ojos se dio cuenta que no era como ella pensaba, la cama se detuvo y observó que en la habitación no había nadie.

Por otro lado, una de las personas que trabajaban ahí afirmó también que cuando ese antiguo hospital brindaba sus servicios, por la tarde ya no había consultas, quedando el edificio solo, entonces, ella nos cuenta lo siguiente:
“En las tardes cuando hacia la limpieza del hospital por el pasillo central, donde había un lavabo al final, en algunas ocasiones que yo me encontraba afuera en el patio, escuchaba que la llave del agua se encontraba abierta, por lo que acudía a cerrarla, pero mi sorpresa era que cuando llegaba al lugar esta ya no tiraba agua.
Otra de las situaciones era que las puertas se habrían o cerraban, de la misma forma me cambiaban los utensilios o medicamento de lugar.”

Años después, el edificio fue demolido y cambiado a un lado de ahí, se desconoce si en el lugar donde construyeron el nuevo hospital siguen manifestándose los hechos narrados.
José Pablo González

 

A mi me pasó , yo tenía como unos 9 años cuando el vecino nos invito a la peñita a ver a la virgen de Guadalupe y cuando veníamos bajando la sierra ( como a las 5 de la tarde ) se descompuso la camioneta y ya no camino más , entonces nos venimos caminando mi mamá y el vecino , el dueño de la camioneta se quedó cuidándola . Como a las 8 de la noche pasamos por la comunidad de Tortugas y en eso vimos como tres bolas de lumbre, nosotros seguimos caminando y las bolas de lumbre como que caminaban y nunca las alcanzábamos . Y seguíamos caminando y desaparecieron cuando llegamos a la carretera .
Poncho Quijada

 

Dice la gente que hace muchos años había una señora llamada doña Riri, ella caminaba mucho por las calles de nuestro municipio. Cuenta la leyenda que cuando ella muere su alma sigue penando y de igual manera recorriendo algunas de las calles por donde transitaba. Algunas personas que la llegaron a ver dicen que es una mujer que trae una falda larga y de color blanco, su cabello negro y muy largo. Esta pequeña historia la escuché ya hace varios años. Al principio dije será cierto y estuve con la duda. Al poco tiempo y al saber otra persona de esto, también manifestó que una ves se levanto a la media noche y se asomo por la ventana, vio la sombra de una mujer pero nunca vio su cara ya que iba agachada, pensó que escucharía sus zapatos pero para su sorpresa esto nunca sucedió. Lo que les relato, cuentan las personas, pasa en la calle Berriozábal y que doña Riri camina rumbo hacia el panteón."
José Pablo González.